El Octuple Sendero

En el viaje para alcanzar el Samadhi, el último y último estado de liberación e iluminación, Patanjali analiza ocho componentes, también conocidos como “los ocho miembros del yoga”, todos igualmente importantes en el camino a lo largo del camino yóguico.

Hay una progresión en el desarrollo de las ocho ramas del yoga, comenzando con Yamas y Nyamas, hasta Samadhi. Sin embargo, incluso cuando el practicante ha desarrollado las últimas extremidades, todos los aspectos anteriores siguen siendo de vital importancia para mantener lo que se ha logrado.

Las dos primeras ramas se basan en cómo nos tratamos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Son algo comparables a los 10 mandamientos de la Biblia, con la diferencia de que no se presentan como impuestos u obligados a nadie.

Yamas (Código ético):

1. No violencia (Ahimsa): No dañarte, amarte a ti mismo y a los demás, amabilidad, justicia, no orgullo ni miedo

2. Verdad (Satya): No falsedad, ser fiel a tu naturaleza, hablar la verdad

3. No robar (Asteya): No guardarse para sí mismo cuando otros carecen, ser simple

4. Moderación (Brahmacharya): Castidad o moderación sexual, fidelidad marital o moderación sexual, moderación en el cuerpo, la mente y el habla.

5. Posesividad (Aparigraha): No acumular, tener todo lo que necesitas, no sentir pérdida, no avaricia.

Nyamas (Código personal):

1. Limpieza (Saucha): Limpieza interior y exterior, pensamientos y acciones positivos, pureza, claridad mental. , habla y cuerpo

2. Contentamiento (Santosa): Gratitud por lo que tienes, tranquilidad, no sentir falta, aceptación de los demás, aceptación de las circunstancias propias como son para superarlas, optimismo para uno mismo

3. Limpieza ardiente (Tapas) : Cada experiencia dolorosa es una oportunidad para aprender y crecer, practicar asanas, perseverar ce, perseverancia, austeridad

4. Autoestudio (Svadhyaya): Si te conoces a ti mismo, puedes conocer verdaderamente a los demás, autorreflexión, introspección de los pensamientos, discursos y acciones de uno mismo

5. Devoción a lo Universal (Isvara Pranidhana): Contemplación y meditación en Brahman (realidad última, conciencia suprema, yo verdadero, realidad inmutable)

Los dos miembros siguientes, asana y pranayama, son en lo que las clases de yoga modernas ponen más énfasis. Esto es lo que se conoce por el yoga en muchas partes del mundo occidental.

Asana (postura corporal):

Asana se puede definir mejor mediante la expresión sánscrita “Stirha Sukham Asanam”, que se puede traducir como “Asana es una postura estable y cómoda” o “Una Asana es lo que es estable y agradable”. En otras palabras, una postura que causa dolor o inquietud no es una postura yóguica. Las posturas físicas están asociadas con la idea de trabajo muscular, calmando los nervios, limpiando los órganos internos y desarrollando el control sobre la mente. La práctica del yoga tiene como objetivo estabilizar el cuerpo para evitar distracciones mentales derivadas de la inquietud física.

Pranayama (técnica de respiración):

Traducido del sánscrito, Prana significa “respiración o fuerza vital” y Yama significa “estirar, controlar, extender”. Pranayama se considera el puente entre el cuerpo y la mente. La acción de este puente puede ocurrir en cualquier dirección, con la mente ejerciendo su influencia sobre la respiración y la respiración influyendo sobre la mente. Cuando la mente está agitada por la ira, la excitación o la tristeza, la respiración se vuelve corta y errática. Al calmar y alargar la respiración, podemos calmar la mente y liberarla de la inquietud. En consecuencia, ejercemos control sobre la energía (Prana) de todo nuestro cuerpo, lo que influirá aún más en toda nuestra fisiología, permitiéndonos influir y controlar nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, acciones y, por lo tanto, la historia de la vida en general. Los siguientes tres pasos, Pratyahara, Dharana y Dhyana, trabajan cada vez más en disciplinar la mente en el viaje hacia la iluminación.

Pratyahara (Retirada de los sentidos):

Pratyahara significa “Retirada de los sentidos” y describe el acto de retirar todos los sentidos a través de la interacción con el mundo. Al contemplar el mundo a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, nos distraemos constantemente. Cuando uno está practicando asana y pranayama con diligencia y la mirada está fija, entonces el resto del mundo se desvanece y nuestra conciencia individual se agranda.

Dharana (concentración):

Dharana describe el acto de concentrarse en un solo objeto durante un período de tiempo prolongado. En una clase de meditación o yoga, a menudo usamos tanto la respiración como la mirada como este objeto, pero puede ser cualquier idea fija, objeto o acción repetida que elija el practicante. No hay juicio durante este estado, solo tiene lugar la observación y, por lo tanto, este estado se conoce como “estado testigo”.

Dhyana (Meditación):

Adi Shankara en su comentario sobre los Yoga Sutras distingue Dhyana de Dharana al explicar que Dhyana es el estado de yoga cuando solo existe la ‘corriente de pensamiento continuo sobre el objeto, ininterrumpida por otros pensamientos de diferente tipo para el mismo. objeto. ”Al igual que en Dharana, en Dhyana no hay juicio, comparación o medición, sólo conciencia pura del momento presente.

Samadhi (Iluminación):

Traducido del sánscrito, Samadhi significa “juntar, combinar con, unión y un todo armonioso”. Samadhi es unidad con el tema de la meditación. No hay distinción durante la octava rama del yoga entre el actor de la meditación, el acto de la meditación y el sujeto de la meditación, simplemente conciencia objetiva pura. Samadhi es ese estado espiritual en el que la mente está tan absorta en lo que sea que esté contemplando y concentrándose, de modo que el alma, nuestra esencia más interna, pueda afirmar su dominio y presencia tanto sobre el cuerpo como sobre la mente. Este es el “estado de bienaventuranza” que está más allá de toda descripción y no es solo un paso adicional, sino el objetivo final del yoga.

Como se señaló, estas extremidades son progresivas en su camino. El camino comienza observando cómo interactúas con la sociedad a través de los Yamas y cómo disciplinas el cuerpo a través de Nyamas y Asana. Pranayama es el puente entre tratar con el cuerpo y tratar con la mente. Pratyahara y Dharana trabajan para disciplinar la mente a través de la contemplación y la concentración. Con el cuerpo y la mente bajo control, Dhyana es el puente final hacia Samadhi, un estado dichoso de conciencia suprema.